La mayoría de las veces un pelo rizado se convierte en difícil arreglo, dada la definición de cada rizo. Yo, al tenerlo a capas, siempre he tenido pequeños problemas con el flequillo: no me gustaba que los rizos me quitaran la vista. Así que aquí está el pequeño gesto que hago a diario: plancharlo y camuflarlo entre el resto del pelo.
Esta entrada fue publicada el 23 agosto 2011 a las 12:14 am y está archivada bajo las categorías Uncategorized. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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